Campesinos de la Sierra, dispuestos a no sembrar la amapola, pero dicen que el gobierno no los apoya

Agencia IRZA

Filo de Caballos, Gro.- Desde febrero de este año, autoridades de 12 localidades de la Sierra presentaron al presidente Andrés Manuel López Obrador un proyecto piloto para la siembra de árboles frutales y dejar de cultivar amapola, pero a tres meses de que concluya el año, no han obtenido una respuesta.

La Sierra, señalan, es una región del estado que vive una severa crisis económica que puede llevar a un estallido social.

El pasado jueves, comisarios de 27 comunidades de la Sierra de Filo Mayor, pertenecientes a los municipios de Leonardo Bravo (Chichihualco), Heliodoro Castillo (Tlacotepec) y San Miguel Totolapan, insistieron en que requieren del apoyo del gobierno federal y estatal, que necesitan recursos, programas sociales, a cambio de dejar de sembrar amapola, lo que han cumplido, pero no ven llegar la respuesta.

El delegado único del gobierno federal en el estado, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, dijo el sábado que los comisarios están inconformes porque los apoyos gubernamentales ya no los manejan ellos y llegan de manera directa a los beneficiarios, por lo que los acusó de utilizar el tema con un fin político de golpeteo al gobierno federal.

Pero el coordinador del Frente Unido de Policías Comunitarios del Estado de Guerrero (FUPCEG), Salvador Alanís Trujillo, asegura que el apoyo de la Federación para la Sierra no se ve, y advierte: "pues se avizora un estallido social porque la gente de la Sierra está sufriendo de carencias".

Dijo que esas carencias se deben a la caída de los precios de la goma de opio que más de 50 mil productores de amapola vendían a buen precio; se dedicaban a esa actividad ilícita, la cual ahora no es redituable y no tienen otras opciones para sostener a sus familias: "La gente se acostumbró tanto a vivir de la amapola, que ahorita un cultivo de maíz no los saca de un apuro; el maíz está demasiado barato”.

Informó que desde el 1 de febrero entregaron una propuesta de un programa piloto para la Sierra en la oficina del presidente de la República, López Obrador, en la que se indica que hubo asambleas Comunitarias en las que se aprobó pedir apoyo para la siembra de mil hectáreas de árboles frutales.

Alanís Trujillo lamentó qué a tres meses de que concluya el año, el presidente "no se haya tomado la molestia en contestar una solicitud de este tamaño, en esta solicitud viene remarcado que los pueblos se comprometen a dejar de sembrar amapola en un cien por ciento".

Salvador Alanís señaló que los pueblos de la Sierra están demandando "voluntad y sensibilidad de las gentes de gobierno, porque la gente la está pasando muy mal, no hay recursos suficientes para atender a sus familias".

Mostró el oficio del 1 de febrero que se entregó en la oficina del presidente López Obrador, en el que los comisarios plantean proyectos para sembrar 480 hectáreas de aguacate, 90 hectáreas de árboles de durazno, 60 hectáreas de árboles de pera, 15 hectáreas de árboles de tejocote, 200 hectáreas de árboles de limón, 45 hectáreas de árboles de nogal, 70 hectáreas de árboles de manzana y 50 hectáreas de árboles de guayaba, entre otros.

Explicó que son árboles propios de la región "que no necesitan mayor cuidado y que quisiéramos que en esas mil hectáreas de un programa piloto de 12 comunidades, sea el ejemplo que pueda funcionar para toda la Sierra".

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