El SEXENIO PERDIDO

Fernando Polanco Ochoa / IRZA (Tercera y última Entrega)
Chilpancingo, Gro., marzo 28 de 2011 (IRZA).- La transparencia en el uso y aplicación de los recursos públicos que pregonó durante su sexenio el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, que finaliza ya, en sólo tres días y unas horas, resultó sólo una simulación, la administración termina peor que un chiquero de cerdos, sucio y con olor a desperdicio, pero gordo en señalamientos de actos de corrupción, que para los guerrerenses es sólo significado de un mandato perdido.
En el último mes de administración estatal, tanto la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la General del Estado (AGE) se encargaron de evidenciar el maquillaje que le pretendía operar el gobernador en sus cuentas.
Desde el primero de abril del 2005, Torreblanca se llevó dos años “ordenando la casa” y “sanando las deudas millonarias” que, según él, le heredó el ex gobernador, René Juárez Cisneros, el último jefe del Ejecutivo estatal de Guerrero en 70 años de régimen priista.
En ese tiempo, el mandatario estatal implementó una severa “política de austeridad” y crearon algo así como El Palacio del Ahorro en su administración, paradójicamente él y sus funcionarios más cercanos se aumentaron el salario en cada inicio de ejercicio fiscal.
Zeferino Torreblanca, centralizó incluso, todo tipo de operación financiera a su oficina particular y cualquier compra, licitación o gasto que debía ejecutar el gobierno tenía que pasar primero por su aprobación, a manera de feudo irónicamente público, provocando con esa medida la falta de circulante económico entre los ciudadanos de a pie, causando una escalada de problemas financieros en las familias que viven con los ingresos del día a día.
Desde que asumió el mandato constitucional ordenó la suspensión definitiva del subsidio que derogaba la administración para la telefonía de oficinas de gobierno y externas, a quienes proveía el anterior gobierno por compromisos políticos y hasta tradicionales.
Lo hizo en la Dirección General de Comunicación Social (DGCS), suspendió el servicio de llamadas “gratuitas” tanto para reporteros como para el mismo personal, la era del fax en el gobierno estatal terminó con Zeferino, hoy todo es a través de correo electrónico.
A la Delegación 17 del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) no sólo les suspendió el subsidio de telefonía, también les canceló el pago de la renta que gozaba esa organización gremial para sus instalaciones, entonces ubicadas sobre las calles Juan Ruiz de Alarcón esquina con Valerio Trujano.
Fue el primer aviso de la relación que mantendría después con los medios de comunicación, a quienes los mantuvo los primeros años sin goce de convenios de publicidad institucional para la promoción de su gobierno, “no voy a pagar para que hablen bien del gobernador”, decía ante los cuestionamientos.
Torreblanca prefirió contratar los servicios de la empresa “Productora Contrastes” de Guadalajara, Jalisco, para la promoción de las acciones de su gobierno e imagen política tanto en Guerrero como en el centro del país, pero dijo desconocer el monto de la inversión que le generó.
Sólo unos cuantos medios de comunicación tuvieron la oportunidad de ser privilegiados con los convenios que concedió Torreblanca. Con el periódico El Sur de Acapulco mantuvo una distancia severa pese a la línea editorial crítica de ese medio, el gobernador acusó que el impreso le pedía mensualmente 800 mil pesos y a muchos otros no les dio el beneficio porque pretendieron “chantajearlo”.
En ese mismo tiempo el gobernador ordenó un “sistema moderno e innovador de cruce de nóminas” para detectar a las personas que tuvieran hasta dos o tres plazas dentro del gobierno y que a la vez no las trabajaban.
Los resultaron fueron escandalosos, encontraron decenas de trabajadores que estaban incorporados en la nómina del poder Ejecutivo pero no trabajaban, entre ellos, muchos que cobraban plazas de policías pero no estaban incorporados a los cuerpos policíacos.
El principal “nido” de aviadores fue identificado en la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), profesores que tenían hasta tres plazas, “pueden trabajador dos pero no tres, en qué momento. Se tendrá que hacer una depuración”, dijo en su momento el mandatario estatal.
Decenas de personas fueron despedidas del gobierno estatal porque las plazas que tenían no se justificaban con su desempeño laboral, Torreblanca logró un ahorro importante pero del cual nunca precisó.
No obstante, Torreblanca benefició como funcionarios de su gobierno y mediante contratos de arrendamiento y compra de equipo de cómputo y mobiliario para oficina a la familia Bajos Valverde, priistas, pero muy allegados al gobernador por la amistad que los une desde la infancia.

El cáncer de las operaciones financieras

Durante cinco años y 11 meses el gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo pregonó un gobierno de estricta transparencia en el manejo y aplicación de los recursos públicos, más, cuando el gobierno que concluye estuvo en manos de un político-administrador responsable de los negocios familiares.
Pero en tan sólo un mes, los malas operaciones financieras del mandatario estatal quedaron al descubierto, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y General del Estado (AGE) fueron los encargadas de evidenciar y desnudar la malversación de recursos que realizó Torreblanca. La ciudadanía en general representada por la clase política, empresarial, trabajadora sindical, entre otras, reprobaron los presuntos actos de corrupción del expirante gobernador.
El primero en evidenciar el “cochinero financiero” del mandatario estatal fue el senador de la república por el PRD, Lázaro Mazón Alonso quien preside la Comisión de Salud en el Senado, quien denunció que en las Secretaría de Salud y Educación del gobierno estatal se encontraban en “terapia intensiva” por las malas decisiones y operaciones financieras.
Mientras la ola de señalamientos por actos de corrupción aumentaban, Zeferino se aferraba defendiendo a capa y espada su posición y su verdad, negando cualquier señalamiento y alegando que “como nunca antes” la administración estatal había logrado un objetivo claro en transparencia, incluso retando a que lo auditaran y que quienes lo acusan se dieran a la tarea de recorrer el estado y corroborar las decenas de obras que dejará a lo largo y ancho de la entidad.
Pero a finales del febrero de este año, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló a través de su portal oficial de internet un informe parcial de las observaciones que detectó en la cuenta pública del gobierno de Guerrero correspondiente al ejercicio fiscal 2009, particularmente de la Secretaría de Salud y Educación.
La ASF detectó tan sólo en el ejercicio fiscal 2009 un desvío de recursos estimado en 150 millones de pesos del presupuesto anual asignado a la Secretaría de Salud, cuyas observaciones no ha podido solventar la dependencia estatal.
Agencia de Noticias IRZA entrevistó el primero de marzo al mandatario estatal al término de un evento efectuado en las instalaciones de la Subsecretaría de Protección Civil donde afirmó que la Secretaría de Salud no tenía problemas financieros.
El tres marzo la Auditoría General del Estado (AGE), Arturo Latabán López confirmó que si habían detectado observaciones en la Secretarías de Salud y Educación que no habían sido solventadas.
Arturo Latabán López, titular de la AGE, reveló que tan sólo del 2009 habían encontrado diversas irregularidades financieras en ambas dependencias y que habían iniciado un proceso de auditoría especial para definir la cantidad exacta de las observaciones que no solventó la SSa tan sólo del ejercicio fiscal 2009.
Ese mismo días Agencia de Noticias IRZA reveló a través de una publicación periodística que el gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo había adquirido un helicóptero con recursos de la Secretaría de Salud para su uso personal. Un día después en una entrevista radiofónica el mandatario reconoció que sí había adquirido la aeronave con recursos de Salud pero justificó que no era para su servicio personal.
Desde entonces la polémica sobre la flotilla de aeronaves aumentó. Agencia de Noticias IRZA publicó las facturas de la compra del helicóptero con recursos de Salud, una aeronave Agusta AW119MKII, matrícula XC-LKX que le costó a la Secretaría de Salud 36 millones de pesos.
El helicóptero serviría como ambulancia aérea para prestar atención médica en zonas marginadas y alejadas pero nunca fue habilitada como tal, no atendió a mujeres embarazadas como estaba planeado, tampoco atendió emergencias como se había justificado.
Tampoco le fue prestado a la dirigencia del PRD para el traslado del entonces representante de la coalición Guerrero nos Une ante el Instituto Electoral del Estado de Guerrero, Guillermo Sánchez Nava a un hospital de la Ciudad de México cuando fue golpeado la noche del 11 de enero por presuntos seguidores del ex candidato a gobernador, Manuel Añorve Baños por la coalición Tiempos Mejores para Guerrero (PRI, PVEM y PANAL).
Paradójicamente, el mandatario estatal si le prestó la aeronave al regidor del Partido Verde Ecologista de México (PVME) del Cabildo de Acapulco, Fernando Reyna Iglesias para que rompiera un récord guinness de esquí acuático.
El evento fue trasmitido en vivo en cadena nacional y televisoras internacionales, pero la aeronave sobrevoló durante varios días previos para los entrenamientos del regidor, de eso, no hay registro en las bitácoras de sobrevuelo del Augusta.
La Auditoria Superior de la Federación (ASF) detectó “empresas fantasmas” proveedoras de medicamentos a la Secretaría de Salud. Algunas como la “Intercontinental de Medicamentos” de Guadalajara, Jalisco fue registrada por el gobierno de Guerrero como su proveedor directo a pesar de que la ASF y la Secretaría de la Función Pública la tenía suspendida para celebrar concursos de licitación, está registrada como indiciada y bajo proceso de investigación por presuntas irregularidades de carácter jurídico y de operaciones financieras en cumplimiento a contratos de contratos compra-venta.
La Secretaría de Salud también enfrenta una deuda entre 250 y 300 millones de pesos con diversos proveedores de servicios y productos tan sólo de Guerrero, aunque hay más de otras entidades del país.
En la Secretaría de Educación el gobernador, Zeferino Toreblanca Galindo dijo que la “encontró quebrada” y así la dejara porque en seis años no logró revertir el déficit que le fue heredado por el ex gobernador ex priista, René Juárez Cisneros.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) también detectó irregularidades en otras áreas de la administración estatal pero hasta el momento no ha emitido los resultados de las observaciones porque continúa en análisis.

La herencia de la contrariedad

En seis años el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo aumentó el presupuesto estatal en casi 13 mil millones de pesos con relación al que le fue heredado por el ex gobernador, René Juárez Cisneros que fue de 27 mil millones de pesos y el actual mandatario lo elevó a casi 40 mil.
Pese al incremento presupuestal, Torreblanca heredará al gobierno de Ángel Aguirre Rivero una deuda pública de dos mil 900 millones de pesos, casi mil millones de pesos más en relación a la que en el 2005 entregó el ex mandatario estatal, René Juárez Cisneros, y a escasas horas de que concluya la presente administración se desconoce a cuánto asciende la cantidad de dinero que dejará en caja el actual gobierno del estado.
En la Secretaría de Salud dejará una larga lista de irregularidades financieras que detectó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que no fueron subsanadas y que le corresponderá a la nueva administración solventar respecto a los recursos ejercidos en seis años de gobierno y que no fueron comprobados.
Además de la deuda con proveedores de servicios y productos, presuntos desvíos de recursos del programa del Seguro Popular cuyas instalaciones ubicadas sobre la calle Prolongación Alegría y carril norte-sur del bulevar Alejandro Cervantes Delgado fueron incendiadas curiosamente por un presunto grupo de hombres armados, entre otras irregularidades.
En la Secretaría de Educación dejará Zeferino Torreblanca Galindo un déficit de mil 400 millones de pesos que le fueron heredado por el ex mandatario estatal, René Juárez Cisneros por las 10 mil plazas sin techo presupuestal.
El jueves de la semana pasada un grupo de abogados en materia laboral revelaron que la administración de Zeferino Torreblanca Galindo heredará al gobierno que iniciará el primero de abril próximo, que encabezará Ángel Aguirre Rivero, una deuda estimada en más mil millones de pesos por concepto de pago de laudos laborales que perdió en tribunales con mil 200 empleados despedidos durante el actual sexenio.
El adiós a Zeferino Torreblanca Galindo, llegará a las 00:00 horas del jueves 31 de marzo y el primer segundo del viernes primero de abril, Ángel Aguirre Rivero será el nuevo gobernador constitucional de Guerrero.
El mismo Torreblanca Galindo, adelantó que a las 20:00 horas de la noche del jueves próximo, entregará en Casa Guerrero a Ángel Aguirre Rivero la administración estatal, y ventiló que no acudiría a la asunción del nuevo mandatario en el Congreso local, acto protocolario, al que sólo asistiría si recibía una invitación formal.
Fuentes de crédito, informaron que a las 12:00 horas del viernes primero de abril, Zeferino Torreblanca Galindo volará con dirección a Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, donde se hospedará “en un hotel de lujo que ya sabrán de quién es”. La fuente no quiso, por ahora, hacer más revelaciones. (www.agenciairza.com)

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