El Cheme, músico internacional, abandonado por problema mental
Edgar de Jesús Espinoza/IRZA
Tecpan de Galeana, Gro., marzo 27 de 2011 (IRZA).- Bernardino Hernández Valencia, “El Cheme”, después de haber formado parte del grupo musical “Los Súper Olímpicos” a la edad de 12 años, donde tocaba el saxofón, lo que lo haría mayormente conocido por grupos de la talla internacional, actualmente, a sus 34 años, se carretera está truncada, después de que una enfermedad mental lo mermó.
Encerrado en su humilde vivienda, con la puerta asegurada con una cadena y candado, por el temor de que vaya a lastimar a alguien, “El Cheme”, vive en el olvido de los artistas de talla internacional que lo conocieron a través de su música.
Enfermo de Esquizofrenia, Hernández Valencia, vive en una humilde vivienda cerca de la morada de sus padres, a quienes pidió lo encerraran en su hogar, con cadena y candado, localizada en la calle principal de la localidad denominada Colonia Buenos Aires, sin número.
La organización musical a la que perteneció, surgió en el año de 1968 –año en que México era sede de los Juegos Olímpicos de esa época-, la cual se ha mantenido a sus 43 años de carrera sonora de generación en generación; el grupo musical, en ese entonces, fue fundado por los hermanos Eleazar, Floriberto –padre de “El Cheme”-, Domingo, Carmelo y José, quienes con el paso del tiempo y con el ritmo de la música, lograron integrar a sus hijos y sobrinos con el afán de mantenerse en el agrado de la gente.
En el año de 1989, se integra el nuevo integrante de la agrupación, a sus escasos 12 años de edad, Hernández Valencia, era uno de los músicos liricos con el saxofón alto, lo cual fue el agrado de la gente que por primera vez escucho a “El Cheme”.
Nicasia Valencia Mondragón, madre del joven prodigio narró que padre de “El Cheme”, Floriberto Hernández Luviano, un día decidió llevarlo al puerto de Acapulco a estudiar en la escuela de solfeo, la cual se encuentra situada en el Sindicato Único de Trabajadores de la Música del Estado de Guerrero (SUTMEG), donde el maestro Chito Fierro, fue uno de los primeros mentores.
Por espacio de 15 años en el grupo “Los Súper Olímpicos”, su ex compañero de organización musical, Rochi Berdeja, comentó que los conocimientos obtenidos en la escuela de solfeo le sirvieron de mucho a “El Cheme”, haciéndole un regalo de discos al más joven de los músicos de ese entonces.
Recuerda que el primer disco de acetato que recibió el más joven de “Los Súper Olímpicos”, fue el del músico Kenny G, “de inmediato se sintió identificado con él, a tal grado, que sólo con escuchar una vez alguna melodía bastaba para que la sacara en su sax alto, y fue tanta la influencia que pasadas las semanas, comenzó a realizar arreglos musicales con el toque de jazz”.
Tan grande fue su interés por la música y sobre todo por el saxófono, que logró que artistas de renombre como Joan Sebastián, Marco Antonio Solís “EL Buki”, Los Yonic´s, Macario Luviano y hasta el mismo José Manuel Zamacona –ahora solista-, lo llamaran a participar para interpretar algunas partituras con éstos grande cantautores y músicos.
Sin embargo, unos años más adelante comenzó a caer en manos de la enfermedad que ahora padece Psicomaniaco Depresivo (Esquizofrenia), la cual hizo que el talento de Hernández Valencia “El Cheme”, fuera cayendo poco a poco al igual que su carrera, ya que en sus actuaciones con la agrupación, se le veía deprimido y en otras ocasiones rompía en llanto sin ningún motivo aparente.
Su ex compañero Richi Berdeja, dijo que sin motivo alguno Hernández Berdeja, “abandonó las tocadas sin dar explicación alguna, refugiándose en el interior del auto a llorar”.
Su padre, Floriberto Hernández Luviano, trató de darle una atención médica, sin embargo, la situación económica los afectó, ya no tienen recursos para continuar ayudando a su hijo.
“Hoy, nadie se acuerda de mi hijo ni le tienden la mano para ayudarlo, ninguno de sus ex compañeros que antes le aplaudieron y lo ovacionaron acude a la casa a verlo o mucho menos a intentar curarlo”, dijo el señor Floriberto Hernández.
Con el rostro maltratado por el tiempo y con la intención de no dejar que su hijo se lastime, el padre del músico dijo que el encierro en el que tiene a su hijo se debe a que “su mal es tal que de pronto se sale de la casa y se va, arriesgándose a sufrir un accidente, inconsciente de su estado mental”.
Familiares, amigos y el mismo músico, solicitaron el apoyo de los tres niveles de gobierno para atender su enfermedad.
El Cheme, durante en su charla con este corresponsal y su familia, recordó la última vez que ensayo y participó con la agrupación musical de Zamacona y los Yonic´s, en el tema “No me cortes las alas”, mismo que grabó con ellos y dos años más tarde de nueva cuenta hizo acto de presencia con su sax alto en la segunda grabación del disco de esa misma agrupación musical.
“El Cheme”, recordó que a sus 34 años de edad, con la que cuenta, que participó y conoció la fama “pues la música ha sido todo en mi vida, el éxito y la fama, son los inolvidables recuerdos que llevo en el corazón”.
“Los fotografías y los recueros los llevo en el corazón”, dijo el músico.
Hernández Valencia no pierde la esperanza de regresar algún día a los escenarios, “porque la música es mi vida, es todo lo que tengo”. (www.agenciairza.com)


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