Puede correr sangre entre campesinos de dos comunidades de Chilpancingo
Se disputan mil 600 hectáreas de tierras
Salomón Cruz Gallardo/IRZA
Chilpancingo, Gro., febrero 16 del 2010 (IRZA).- Ejidatarios de la comunidad de Río Verde, municipio de Chilpancingo, exigieron a los gobiernos federal y estatal un trato especial para la solución del conflicto agrario que viven con habitantes de la comunidad de San Miguel, porque están a punto de llegar a un enfrentamiento violento.
Explicaron que desde hace 53 años ejidatarios de las comunidades de Río Verde y San Miguel, pueblo colindante, se disputan más de mil 600 hectáreas de tierras de labores, conflicto que ya ha dejado al menos tres muertos.
Gabriel Alonso Márquez, Pablo Jaimes Damián, Alberto Jaimes Guevara, abogado, presidente del comisariado de Río Verde y dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en el municipio de Chilpancingo, respectivamente, culparon al delegado de la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), Rigoberto Ramos Romero, del conflicto que viven porque no ha hecho nada para darle solución al problema que viven.
Afirmaron que en la disputa de tierras entre habitantes de Río Verde y San Miguel, ya murieron en defensa de sus parcelas en 1951, Carmen Victórico Morales, ex comisario municipal de Río Verde; en 1965 fue asesinado Rufino Jaimes Chávez, presidente del Comité Ejecutivo Agrario, así como Zeferino Morales, del que no recordaron la fecha en que fue ultimado.
Afirmaron que en 1952 elementos del Ejército Mexicano les quemó sus viviendas en Río Verde y además colgaron a 15 jóvenes ante el conflicto agrario que desde hace 53 años sostienen con ejidatarios de San Miguel.
Explicaron que las mil 600 hectáreas que están disputan son de su propiedad y no de los ejidatarios de San Miguel, sólo que estos últimos se aferran a quitárselas.
Precisaron que la disputa de las tierras ejidales “es un capricho de la gente de San Miguel”, porque aunque no son propietarios, insisten en dejarlos sin nada.
Ante el latente riesgo de enfrentamiento violento que pudiera suscitarse entre la gente de ambas comunidades, urgieron la intervención de las autoridades competentes para que se solucione este conflicto agrario por la vía pacífica, porque “ya no queremos que se derrame más sangre”. (www.agenciairza.com)


Deja tu comentario